sábado, 22 de febrero de 2014

FELIPE CUCCIARDI, LA BATERIA ACÚSTICA


La entrada de hoy en este blog, no me resulta fácil por la responsabilidad que me implica. Habitualmente hablo con muy buenos músicos y bateristas, pero hay días como el de hoy, dónde debo afinar más aún el lápiz. Os explico:
Desde hace ya mucho tiempo, descubrí un libro que para mí fue toda una revelación en cuanto a la cantidad de información que contenía. En un solo escrito, podías encontrar la historia de la batería, la de sus principales marcas, principios físicos del sonido, nociones sobre la construcción de cascos, platos, materiales, anécdotas, etc.
Ese libro se llama La Batería Acústica y su autor, Felipe Cucciardi. Para que entendáis la influencia de ese libro sobre mí, solamente deciros que sin él, posiblemente este blog no existiría. Si alguna vez he considerado que en mi vida existe algo como una biblia (salvando las distancias, claro está) es el libro de Felipe Cucciardi, La Batería Acústica.

Hacia ya tiempo que rondaba por mi cabeza contactar con Felipe. Es valenciano y la verdad es que estamos muy cerca físicamente, pero no musicalmente. Puedo decir sin temor a equivocarme, que es uno de los grandes de la música de este país y no sólo como baterista, si no como educador, musicólogo, investigador... Ha dedicado y sigue haciédolo, gran parte de su vida a nuestro querido instrumento y es sin duda, casi obligatorio, dedicarle un tiempo a su libro. Y que conste que no es nuevo precisamente. 

La Batería Acústica llegó a mi en una época en que Internet prácticamente no existía y la información que nos llegaba de nuestro instrumento, era apenas inexistente. Sé que es un concepto que cuesta asimilar para un gran sector de los lectores, pero así era. Nada que ver con la actualidad. El poder contar con toda esa información concentrada e indexada en un solo libro, era y es realmente un tesoro.
Felipe y Diego de Lera. Foto de Manuel G. Devesa
Felipe Cucciardi. Batería. Jazz Drummer. Nace en Valencia en 1964. Estudios en "Estudio de Música" de Valencia y "Taller de Músics" de Barcelona.

Seminarios con Joe Hunt, Billy Hart, Jordi Rossi y Billy Higgins. Especializado desde 1985 en la batería de Jazz, ha trabajado con Fabio Miano Trio, Ricardo Belda Trio, Ximo Tebar Jazz Group, Carlos Gonzálbez Quartet, Lou Bennett Trio, Joan Soler Quartet, Thomas Schwetz Quartet, Perico Sambeat Quartet, Arantxa Dominguez + 3, Cristina Blasco Quartet, Ramón Cardo Quartet, Danna Leese Side Tracks, Raíles Blues, Ester Andújar Group, Jaume Pedrós Quartet. Celia Mur Cuarteto, Grooveyard (Jazz en el cine negro-Tributo a Ella Fitzgerald) Donna´m Jazz, entre otros.

 También ha trabajado con Jimmy Owens, Dave Schnitter, Grant Stewart, Abdú Salim, Mike Mossman, Jorge Pardo, Chano Dominguez, Albert Bover, Mathew Simon, Laura Simó, Antonio Serrano, Rob Bargad, Erin Boheme, Randy Napoleon etc. En Jam-Sessions ha tenido la oportunidad de tocar entre otros con Joe La Barbera, Joe Santiago, Leroy Jones, Chris Potter y Robin Eubanks.

Participa habitualmente en festivales de Jazz, giras de conciertos y clubs en todo el territorio español, además realiza giras por Italia, Francia, Centroamérica y la URSS compartiendo cartel con músicos como Paquito d´Rivera, Danilo Perez, Joao Bosco, Nina Simone o Phil Collins.

Con "Ximo Tebar Jazz Group" obtiene el 1º premio en el certamen del 1989 de la "Muestra Nacional de Jóvenes Intérpretes" Con el grupo "Arturo Serra Sextet" gana en 1993 también el primer premio en el "XVII Festival Internacional de Jazz de Getxo".

En 2001 y 2002 recibe el premio al mejor batería en los premios Promúsics. Su grabación con Ximo Tébar "Anís del Gnomo" es premiada por "Cuadernos de Jazz" como uno de los mejores discos del año y "Son mediterráneo" es considerado por la revista "Voices "como uno de los 100 mejores discos de la década.
Participa en la grabación de la B.S.O de las películas “Nadie como tu” de Criso Renovell y "Severo Ochoa, la conquista del Nobel" de Sergio Cabrera y en las obras de teatro “Lennon” y “la sonrisa de Lorca” de Bambalina Titelles.
Ha aparecido con diferentes formaciones en “Jazz entre amigos” de TVE2, La esfera de la cultura”y “En Concierto” y "Colp dúll" de Canal 9, “Jazz español” de Canal Digital. ”El ritmo en el Jazz”,“del Tam-tam a la la batería”, "Historia y técnica para el batería” , “Segón cicle de Masterclasses Jazz Gandía”IV, Seminario de Jazz y música Latina 2.
Palau de la Música de Valencia son algunos de los cursos y “clinics” impartidos en Ayuntamientos, escuelas y conservatorios del país como por ejemplo los Consevatorios de Almería, Valencia, Alicante y Riba Roja y la Escuela de Música Rhytmus.
Ha trabajado como profesor en las escuelas “Taller de Música Jove” y “Alameda” y también en programas de educación musical organizados por los Ayuntamientos de Alcoy y Denia. Colabora en proyectos educativos para escolares como los organizados en el Palau de la Música de Valencia desde 1995, en los que acceden alrededor de 25.000 alumnos de enseñanza primaria y secundaria al año. : "Pequeño Taller",”Música en movimiento”,”Viajando sobre cinco líneas” y "Tendencias Musicales del S. XX" son algunos de estas audiciones.
 Asimismo posee experiencia en los campos de la música comercial y publicidad y ha participado en demostraciones para marcas del mundo de la percusión como Pearl, Remo y Meinl. Como resultado de su actividad docente y como extensión de la misma es autor del libro “La batería acústica” editado por Rivera Editores sobre aspectos acústicos, técnicos e históricos del instrumento, habiéndose traducido incluso al Braille. Al respecto pueden encontrarse artículos sobre diferentes aspectos de la batería en las revistas especializadas “Batería Total” y la revista online “Batería y Percusión”. Paralelamente a la actividad musical ha sido miembro fundador y secretario de Promúsics.( Asociación Profesional de Músicos de Jazz y Música Creativa de la Comunidad Valenciana) Felipe Cucciardi es “endorser” desde 2001 hasta 2010 de Pearl,. Actualmente de Sabian y Vic Firth y desde 2007 de Remo.

Equipo: Pearl Master Custom: BD: 18" y 20" Tom1: 10", Tom2: 12", FT: 14" SD: 14. Brass. Pearl GLX: BD: 20" Tom1: 10", Tom2: 12", FT: 14" Ayotte Maple Custom: BD: 18", Tom1:12", FT: 14". Platos: Sabian. Cajas: Pearl, Ludwig, Rogers, Premier,Slingerland.

Actualmente rebasa la treintena de discos grabados entre los que cabe destacar:
Selección DISCOGRAFICA

Con Ximo Tebar Jazz Group: Anís del Gnomo, 1990 Live in URSS, 1991 Te kiero con K, 1994 Son Mediterráneo, 1995 Con De Raíles, "Railes Blues", 1995 (Reedición 97), "Hold your Fire". We love that groove 2002. “Blues &Jazz influence” 2004. “Hollywood Star” E.G. Tabalet. 2006. Con otras formaciones: David Civera, Ayer como hoy. 1998. Joc Fora, "Colors", 1989 Vicent Torrent, "Rosa Perduda", 1992. Arturo Serra Sextet, "XVII Festival Internacional de Jazz de Getxo, 1993. Presuntos Implicados, "Pequeñas cosas", 1994 Presuntos implicados: Selección Inédita. Warner 2002 Ricardo Belda Trio: “my Ideal”. Omix records 2003 Enric Peidró Cuarteto: “Tenor Time” E.G. Tabalet. 2004. Ramón Juan: “Ballads” Godiralfa2006. Jaume Pedrós Group: “Barrio Alto” Tender Records 2006 Arantxa+3. “This is for you”. Ténder Records 2006. Miquel Casany: “Wes Montgomery Revisited” Indigo Records 2006 Dóna´m Jazz. E.G. Tabalet. 2003 Fernando Marco & Dave Mitchell: “Plectrólogy” Blau Records 2005 “·Entre las cuerdas” Blau Records 2009 Otras colaboraciones: Dolzaina en concert. Vent de Llevant.2001.Historia de la música valenciana. (Ximo Tébar Group) Vol. III Bienal de Jóvenes Creadores de la Europa Mediterránea.*(Ximo Tébar Group Dillúns Tempestuós, 1º Aniversario. ( Raíles Blues Band). 1998.De Vera S/N. (Raíles Blues Band. 1998. Músicas del Carmen. (Cristina Blasco Quartet).Rocko 083 CD.2000.Valencia Jazz. Grooveyard .2001. Javier Bori: “Siete Suspiros” 2011. Picazo, de Lera, Cucciardi Trío. Al voltant de Mompou.
Como podéis ver, la biografía de Felipe está plagada de estrellas del jazz, de la musica en general y no podíamos dejar pasar, entrevistar a Felipe Cucciardi...
¿A partir de que edad sentiste el “gusanillo” de la música? 
Al contrario, es para mí un placer colaborar con Mass batería. A mediados de los 80, en mi colegio, haciendo BUP, había un grupo que hacía temas de Beatles y Stones, Doors, Kinks, etc... Un compañero ya tocaba algo la batería y me enseñó simplemente practicando en las mesas un montón de ritmos básicos. Luego, con mis primeras baquetas estuve una temporada practicando en sillas y botes de detergente     (entonces tenían forma de tambor). Cuando al cabo del tiempo pude tocar una verdadera batería de un compañero, una Raf, ya sabía tocar algo. Acabé tocando con ese grupo y comprando una batería Honsuy de tercera mano, algunas de cuyas piezas componen mi set de estudio todavía.
 ¿Que estudiabas cuando empezaste?
Foto de Marino Darés
Al principio no había un planteamiento de estudio como tal, simplemente por gusto practicaba encima de la música que escuchaba entonces: Supertramp, Alan Parsons, Queen. Fue a mitad de los 80 cuando decidí dar un paso adelante con el estudio del instrumento matriculándome con el profesor Paco Aranda en el Estudio de Música, en Valencia. Paco me introdujo en el mundo del Jazz, que por entonces no me interesaba más que intelectualmente, me parecía interesante, pero no fue hasta que vi a George Coleman Octet, con Billy Higgins a la batería, en el Teatro Principal de Valencia, cuando sentí que yo quería hacer eso en la vida. La percepción del Jazz en directo es muy diferente a hacerlo en una grabación, especialmente para aquellos que empiezan a interesarse por esta música. En directo está el aspecto de la emoción, y eso lo entendemos todos los seres humanos.
 
Con Paco Aranda estudiaba técnica, lectura, ritmos, transcripción, análisis de grabaciones, etc. Los métodos básicos eran el de Regolí “La batería”, “Syncopation” de Ted Reed y el de independencia de Jim Chapin. también “Realistic Rock” de Carmine Appice. Por la noche iba a verle tocar en conciertos o clubes y luego tenía la oportunidad de intercambiar impresiones y reflexionar sobre el hecho de ser músico y el hecho musical en sí, el Jazz, la improvisación... Considero que estos años fueron muy especiales, centrados principalmente alrededor del Club de Jazz Perdido, y que tuve la oportunidad de combinar de manera muy especial la teoría y la práctica.
Después estudié en el Taller de Músics de Barcelona, y asistí a seminarios con Billy Higgins, y Billy Hart entre otros.
¿Habían antecedentes musicales en tu familia?
Bien, mi madre cuenta que su abuelo, en Nápoles era director de banda, y ella misma estudió bailes regionales, castañuelas, etc. al llegar a España de pequeña. También cantó muchos años en una coral. A mi padre debo que pusiera en casa el órgano Hammond Sounder con el que empecé y desde luego el equipo de música de alta fidelidad, del que sigo utilizando el sintonizador habitualmente. También escuchamos mucha música en el coche, las recopilaciones anuales de grandes éxitos de CBS y RCA... Lo bueno es que eran audiciones profundas porque se repetían viaje tras viaje, lo que te permitía ir fijándote selectivamente en cada instrumento.
Emma, mi pareja, estudió piano y hasta hace poco también cantaba en una coral, tiene una sensibilidad extraordinaria para la música. Mi hermana Clara está empezando a relacionarse con el mundo de la percusión tocando en un grupo de batucada, y mi hijo Marino también tiene interés en la batería, pero la dirección de cine es el campo artístico en el cual se quiere expresar.
Por lo que se ve en tu currículum, tu vida musical ha estado en cierta manera relacionada siempre con el Jazz. No ha habido ninguna incursión por parte de Felipe Cucciardi en el rock o el pop? ¿Siempre fue el jazz tu primer y único amor, musicalmente hablando? -¿Tocas algún instrumento más aparte de la batería?
Lo cierto es que no me fijé en el Jazz en un principio. Empecé tocando en un grupo versiones de Beatles y Stones. Luego me interesé por el Rock Sinfónico, lo que llamamos hoy Rock Progresivo: Génesis, Yes, King Crimson, Pink Floyd, New Trolls, y finalmente, bajo la influencia de mis estudios con Paco Aranda, descubrí el Jazz, y con él unas posibilidades enormes de expresión.
No obstante, a pesar de tener en el Jazz mi corazoncito, no soy ajeno a otros estilos, que en realidad están conectados: El Blues, Funk, R&B. Uno de los grupos más longevos con los que toco es Raíles Blues Band con la vocalista Janine Johnson. También he tocado años acompañando a artistas como el dúo Pimpinela, o Boney M, grabado con David Civera, Presuntos Implicados, etc..
En cuanto a los estilos, aunque soy consciente de ellos, siento que las diferencias no son extremas, de hecho oigo más espíritu jazzístico en Hendrix o Led Zeppelin que en muchos grupos de Jazz, y baterías de Rock como Phil Collins figuran entre mis favoritos, incluso antes que muchos de Jazz.


Por otra parte, tengo mucha relación con muy buenos músicos de Clásica en las audiciones del Palau de la Música Juan Carlos García, Javier Carrau, Enrique Llorens, Paco Vanaclocha... No tengo formación clásica, pero me veo en la tesitura de adaptar para batería, con toda humildad y respeto, partes de percusión de Offenbach, Khachaturian, Strauss, Milhaud, Bizet...
Hoy estoy centrado más en desarrollar mi manera de ver las cosas, me gustaría encontrar mi punto equidistante entre los estilos que me gustan de Jazz clásico y contemporáneo, pero sin perder de vista el Blues, Soul, Funk, y todo ello con un único sonido o sin tener que hacer demasiadas modificaciones.

En cuanto a si toco otro instrumento, realmente solo uso el teclado para analizar algo de armonía, intervalos, y para afinar la batería.
¿Qué se siente al tocar con músicos que realmente son leyendas del jazz?
En efecto, tengo la suerte de tocar con grandes músicos habitualmente. Cuando tienes la oportunidad es emocionante y siempre es un estímulo, aprendes de la profesionalidad de los grandes como cuando pude tocar con Michel Camilo, como ponía toda la energía en el proyecto del concierto que íbamos a dar; o como el trompetista Jimmy Owens, su manera de componer y ordenar un repertorio, y en el último momento cambiarlo totalmente; la expresión de Dave Schnitter, el control de la situación de Grant Stewart...
No obstante, toda mi experiencia y aprendizaje se la debo principalmente a los músicos con los que trabajo de manera más estable; Ximo Tébar, Ricardo Belda y Luís Llario, guitarrista, pianista y contrabajista, respectivamente. Hemos viajado, grabado y acompañado a muchos solistas. Ricardo es la mesura, la búsqueda de la belleza sin alardes pero disponiendo de ellos. Luís es la inspiración, la entrega en el escenario y la espiritualidad. También trabajar con Ramón Cardo, Joan Soler, Lucho Aguilar, Perico Sambeat o Fabio Miano de manera continuada me ha aportado mucha experiencia y sabiduría tanto musical como personal. Con ello quiero decir que la mayor experiencia es el trabajo continuado con tus compañeros, más que el trabajo puntual con grandes del Jazz, realmente son experiencias de las que sacas energías diferentes.

Pero posiblemente las mayores lecciones me han venido de la mano del organista Lou Bennett al que Ximo Tébar y yo tuvimos la oportunidad de acompañar durante años. Estas lecciones las mostraba en forma de parábolas y la mayoría de veces eran de índole musical, pero también de momentos vitales. Pienso en ellas a diario. Una de las historias podría titularse “Catalizador”, que versaba sobre el liderazgo de Miles Davis; otra, “El águila del dólar”, sobre como tocar Lil´Darling, un tempo muy lento; “Volcano”, sobre el auge y el declive de la vida del hombre; “Pancho”, sobre su perrito... o el sentido del stándard “Stablemates”.
Nos contaba historias sobre Monk, Bud Powell, sobre cuando salió a escena el cuarteto de Coltrane y como se quedaron público y crítica boquiabiertos... En definitiva, lecciones del Jazz de primera mano, es impagable e insustituible, no es posible tener esa experiencia en ningún conservatorio o escuela. Lou tocó toda la vida con Kenny Clarke y eso pesa.
En definitiva, como batería has de hacer que “el pie del público se mueva”. Es simple y complejo a la vez.
En otra entrevista, hablas de la aplicación del Yoga a la hora de sentarnos correctamente y de cómo tu postura denota tu predisposición a trabajar con tus compañeros. Considero la ergonomía a la hora de tocar la batería, algo fundamental. ¿Qué nos puedes comentar a ese respecto?
En cuanto a tus rutinas de estudio, ¿qué nos puedes decir?
Foto de Juanjo Ferrer
Trabajo en la ergonomía y la posición ante el instrumento. Intento una reeducación postural. Mi idea es que no es posible una interpretación musical interesante partiendo de una situación de tensión física innecesaria. Muchas veces nos vemos con tensiones que nos hacen perder energía o hacen que la energía no fluya de manera correcta. Para corregirlo, intento mantener una postura relajada: espalda recta y hombros relajados, siguiendo los principios del Yoga que llevo algunos años practicando con mi profesora Carmen Gandía de Vries; y reorganizar las piezas de la batería para que estén lo más accesible posible sin que los miembros tengan que esforzarse innecesariamente para alcanzarlos. Por ejemplo: la configuración de la batería con dos timbales encima del bombo obliga a montar el plato Ride un tanto alejado y muy alto. En contexto jazzístico el uso de este plato es intensivo, por lo que prefiero en ese caso usar solo un timbal o usar ese segundo timbal como base junto al base original, y de esa manera poder bajar el Ride. El resto de la batería se puede reestructurar de esa manera siguiendo este concepto.
Si nos fijamos, es así como montaban el instrumento los grandes baterías de Big Band de los 50: Buddy Rich, Louie Bellson, Joe Jones... y también como lo están haciendo muchos de los nuevos grupos de Pop-Rock actuales.
Creo que uno de los elementos más importantes de la batería, por raro que pueda parecer, es el sillín. Un sillín en mal estado que cabecee o que esté ladeado puede hacer que tengamos una mala postura de columna y que tengamos dolores.
También estudio la técnica Moeller, que consiste en usar armónicamente brazos y muñecas tipo látigo. Es una técnica muy antigua que data de la guerra de secesión americana. La usaban en las tropas la sección de tambores. Si se observa a Peter Erskine o a Adam Nussbaum tocar, se podrá percibir esa fluidez de movimientos. En varios vídeos educativos lo explican Jim Chapin y Joe Morello.

También veo que es básica la respiración. Ante un pasaje musical de especial dificultad solemos bloquear la respiración, y hay que hacer justo lo contrario. Si respiramos correctamente, aportamos oxígeno a los músculos y al cerebro. Respirando correctamente favorecemos el relax, tomamos las mejores decisiones y nuestras articulaciones estarán preparadas para ejecutarlas. Una postura relajada, abierta, también predispone para tener una actitud más positiva musicalmente y de comunicación con el resto de músicos en la banda.

Y una última cuestión: a la hora de estudiar y tocar, atención al dolor en muñecas o articulaciones. El dolor nos avisa de que algo no trabaja correctamente. En cuanto lleguemos al umbral del dolor estudiando, tenemos la gran oportunidad de parar, descansar y analizar por qué ocurre e ir corrigiendo la postura. El concepto de que a través del sufrimiento se alcanza la virtud, como en las tamborradas en las que las manos de los participantes sangran, no lo comparto.
Tu libro, La Batería Acústica es más que un referente para mí. Fue una revelación descubrir a través de tus palabras tanto y tan variadas cosas y curiosidades. En cierto modo, eres en gran medida, el responsable de que este blog exista, al menos indirectamente. Háblanos de él. Te llevó mucho tiempo la investigación para escribirlo?
Muchas gracias por los halagos. “La batería acústica” empezó siendo un montón de apuntes con información sobre la batería: construcción, afinación, sonido, etc. para mis alumnos en la época en la que me dediqué a dar clases. De manera natural fue creciendo y seguí investigando hasta que tomó forma de libro. Sí me costó bastante tiempo, porque no soy muy constante en el trabajo y porque pasaba bastante tiempo de gira. De manera muy natural también contacté con varias editoriales, pero tuve la suerte de conocer a Enrique Rivera (Rivera Editores) quien tuvo la sensibilidad para comprender el proyecto y editarlo. Estoy muy contento de ello. Fue divertida e interesante la experiencia. Una vez superadas las dudas personales sobre el interés que suscitaría, agradezco el feedback que obtengo de lectores de muchas partes del mundo.
Hoy, la investigación sería mucho más fácil, porque este libro lo hice ¡sin el uso de Internet! pasando horas en bibliotecas, y rebuscando entre catálogos. Además, desde su primera edición han ocurrido muchas cosas en el mundo de la batería que habría que incluir.
En realidad es una extensión de mi faceta didáctica. Aunque en este momento no doy clases particulares ni lo descarto totalmente, lo he hecho durante años en diferentes escuelas como “Taller de Música Jove” o “Alameda” y para proyectos didácticos de ayuntamientos. Ahora, y desde hace más de una década, participo en las audiciones didácticas en el Palau de la Música de Valencia.
Metiéndonos en cuestiones de sonido y sabiendo que eres poco más que un experto en construcción de baterías, o por lo menos lo has estudiado a fondo, ¿prefieres el sonido puro de la nota fundamental o, por el contrario, te gusta sentir y oír el traqueteo del hardware de la batería junto con el sonido de ésta como algo inseparable?
Me interesa mucho el tema del sonido y me dejo llevar por la curiosidad. En España hay verdaderos expertos en el tema de la construcción. La batería es un instrumento muy joven, acaba de cumplir 100 años y está aún en evolución, tanto física como musicalmente. Hay músicos que están ampliando sus límites, como Horacio “El Negro” con su coordinación extendida, o Ari Hoenig con su desarrollo de las cualidades melódicas del instrumento. Digamos que está aún en proceso de crecimiento.

También, tal vez por esa misma razón, no están normalizados todos sus aspectos. Esta característica hace que las posibilidades de personalización sean enormes. No hay nada que te obligue a montarla de una u otra manera, de la cantidad de platos o timbales que debas utilizar, puedes mezclar marcas, parches, maderas, capas, tamaños, puedes usar una batería enorme como la de Terry Bozzio o una básica pequeña de Jazz como la de Blakey. La afinación, dentro de unas reglas muy básicas, puede ser muy personal... Espero que desde Bruselas no nos llegue una “recomendación” sobre como afinar o montar o las piezas o tamaños que debemos llevar en nuestra batería. ¡Ja, Ja!

Creo sinceramente que la batería es uno de los últimos reductos de libertad no normalizada, toda una bocanada de aire fresco en los tiempos en que vivimos.

En cuanto al sonido de la batería, busco que esté afinada con una relación interválica definida y a la vez, que me sea cómoda para tocar, y también busco no tener que cambiar demasiado de afinación cuando cambio de estilo o de grupo. Por ejemplo, Idris Muhammad toca prácticamente con el mismo sonido y tipo de set desde Jazz, New Orleans, Blues o Funk.
Con el tiempo estoy tendiendo a bajar un tono la afinación de la batería, con ello gano en versatilidad.
Después de usar durante tiempo sistemas de suspensión en los timbales, veo que son interesantes en el timbal base, realmente se gana profundidad, algo deseable en el base, pero no en los tímpanis, que prefiero, por varias razones, que sigan en el bombo con su soporte. Ambas son de orden práctico: de esa manera el bombo tiene más agarre, ya que el conjunto es más pesado, y también el timbal está más estable en su posición.
Los sistemas de suspensión supuestamente optimizan la resonancia del elemento, pero hay que tener en cuenta que no siempre necesitamos un timbal muy resonante, puede que incluso, dependiendo del contexto musical o de la acústica del local, necesitemos todo lo contrario.
Con respecto a la vibración de los herrajes, hay baterías que hablan sobre que unos herrajes suenan mejor que otros. Desde luego, al vibrar forman parte del sonido de la batería. Creo que no es deseable que vibren con el sonido de los tambores, sobre todo en grabaciones, pero ¿alguien quitaría algún chirrido de “Sex Machine” de James Brown? ¡El charles no para de chirriar! En directo uso mi pedal de bombo Ludwig Speed King, pero su punto flaco es precisamente que suele chirriar, por lo que procuro llevarlo engrasado a la hora de grabar, porque puede dar problemas.

Utilizo mi Ayotte de aros de madera y bombo de 18” para contextos jazzísticos o acústicos, y la Pearl GLX de bombo de 20” para otros estilos donde busco más pegada o volumen, o pensando más en la sonorización. Los platos que uso son más o menos los mismos. Combino los Sabian HH con Istanbul y Zildjian.
En cuanto a las cajas, considero que la elección es muy importante según el contexto. Sobre todo uso cajas clásicas. Mi preferida es una Slingerland Student de Luxe del 64, hasta tal punto que me acabo de comprar otra igual del 65 a De Ocampo, Vintage & Custom Drums. También intercambio el uso de dos Ludwig Supraphonic de los 70: la de 5 y ½, como caja todo terreno y la de 6 y ½ cuando busco más volumen. Las dos me encantan. Para mí son como un Ford Mustang, un icono del siglo XX.
También uso una Rogers Dynasonic ancha. Sobre todo la he usado en grabaciones, y una Premier 2002 Supersensitiva, cuyo único defecto es ser “demasiado limpia”. También tengo una Pearl Piccolo, y una Honsuy que pertenecía a mi primera batería.
He sido endorser de Pearl durante ocho años, y actualmente de Sabian y Vic Firth a través de Suprovox.
Por otro lado, en cuanto a las baterías que se pueden encontrar en el mercado, su calidad ha aumentado en los últimos años enormemente, sobre todo en la gama media-baja e incluso en la baja. Hoy prácticamente cualquier batería con unos buenos parches y con una afinación trabajada puede llegar a sonar decentemente.
La docencia es parte fundamental es tu vida. ¿Qué es lo que tiene que tener un profesor?
He dado clases durante años en academias y escuelas. Ahora hago un clínic sobre la historia de la batería. Creo que un buen profesor debe tener la sensibilidad de, en lugar de impartir siempre la misma materia, percibir las necesidades de cada alumno. Concibo la enseñanza como una ayuda al alumno que ya lleva su camino. El profesor es la ayuda externa que se necesita puntualmente para seguir adelante, simplemente acompañando en el camino al alumno en un momento determinado de su evolución. Este concepto se puede desarrollar preferentemente en escuelas, academias y clases particulares, lejos de la educación reglada.
Básicamente el rock ha sido un permanente en mi vida musical. El jazz es un estilo al que le tengo muchísimo respeto y, la verdad, no sabría muy bien por dónde comenzar. ¿Cuál es el principio para un baterista de rock con experiencia que quiera adentrarse en el jazz?
Recomendaría escuchar a todos los clásicos sin duda alguna: Miles Davis, John Coltrane, Monk, Ahmad Jamal, Red Garland, Winton Kelly, Sonny Rollins, Bill Evans, Mingus, en todas sus etapas y formaciones. Y desde ahí, estudiar la relación del batería con los solistas y la base rítmica. Son imprescindibles en el Jazz baterías como Philly Joe Jones, Elvin Jones, Art Blakey, Billy Higgins, Tony Williams, Roy Haynes y actualmente Bill Stewart. Recomiendo copiar, transcribir.
El Jazz es un lenguaje y es imprescindible conocerlo para poder "hablarlo", pero por otro lado, el Jazz también te permite expresar musicalmente las propias ideas. Aparte del lenguaje y la tradición, se requiere que tengas algo que decir, un mensaje que transmitir, una historia que contar, tu punto de vista. Si simplemente tocáramos, la tradición sería como mantener una conversación en la que uno de los interlocutores dijera frases de “El Quijote”.

Para aquellos que empiezan con el Jazz tal vez sea la obra de Chick Corea la que pueda representar una buena puerta de entrada. Las producciones de este pianista y líder tienen un sonido muy cuidado, en ocasiones cercano al Pop, pero al mismo tiempo es un pianista heredero de Bill Evans. CD's como Friends, o cualquiera de la Elektric Band, son muy buenos para empezar. Ellos llevarán al oyente a pianistas anteriores como Bill Evans, Ahmad Jamal, o Monk, con los que se comprenderá la esencia del Jazz, o contemporáneos como Keith Jarrett o Brad Mehldau. Cada uno de estos solistas implica un concepto nuevo de acompañamiento de la batería.
¿Cuál es tu visión de la situación del músico en España?
El músico medio vive una situación cercana a la exclusión social en este país. Puede sonar duro, pero es así. Aún existiendo una legislación al respecto, aunque tediosa e irreal, nadie la respeta, los contratos son una excepción en las relaciones laborales así como las cotizaciones a la Seguridad Social, y, desde luego, jubilaciones. Esto es independiente de los estilos musicales, la mayoría están en esa situación.
Son precisamente las instituciones públicas que debieran ser ejemplares en la aplicación de la Ley las primeras y las que más la infringen, independientemente del color político. Normalmente los interlocutores de cualquier gobierno son empresas que poco tienen que ver con la realidad del músico en este país, y mucho con los intereses muy concretos de algunos.
Luego tenemos la falta de inversión en cultura, el IVA del 21% que está matando muchos proyectos, la falta de acceso a los festivales de Jazz de los grupos nacionales. La lista es interminable.
Nuestro futuro pasa necesariamente por asociarnos y que nuestra voz se oiga. Depende de nosotros, los músicos. La unión hace la fuerza, y cuanto antes, mejor.
En Valencia tenemos la grandísima suerte de contar con varios fabricantes de baterías como Honsuy, NP o Santafe.  ¿Qué nos puedes decir sobre ellos?, si los conoces claro.
Sí, es verdad, tenemos una gran suerte. Conozco las tres marcas. Honsuy me ayudó mucho al escribir “La batería acústica”. Hice una entrevista a Pepe Suay en la que me hizo una interesante retrospectiva de la historia de la marca. Uso una Honsuy con piezas fabricadas en diferentes épocas. Son baterías que están siendo apreciadas ya por los aficionados y son dignas de ser restauradas.

Pepe González también me ayudó mucho con las fotos del proceso de fabricación de las baterías. Su marca, NP, está creciendo muchísimo a nivel de endorsers y de lanzamiento de nuevos productos. El año pasado he utilizado una batería NP para las audiciones escolares del Palau de la Música y ahora nos encontramos diseñando otra para esta temporada.

Santafé es una marca de mucha proyección y crecimiento. También conozco a Pau Ortolá y a Santi Morant, sus responsables. Ponen mucho énfasis en los nuevos diseños y la posibilidad de personalizar el instrumento, ya sea en diseño, maderas y acabados, donde son especialistas. También he usado una batería Santafé hace un par de años y es la batería residente del Casino Cirsa Valencia, así que la toco con regularidad.

Foto de Miguel A. Sánchez
Cuéntanos algo de tu otra pasión, los coches antiguos. Tengo entendido que eres propietario de un Citroën GS Palas, no?




Dice mi amigo el percusionista Pepe Cantó, con sutil ironía,  que “cuando pasas a dedicarte a la música profesionalmente pierdes un hobby y también una profesión”.
En serio, con tiempo me he dado cuenta de que necesito una actividad con la que complementar mi actividad musical y también el desarrollo de otras aficiones. Puede que esto no sea necesario para todo el mundo, pero para mí es imprescindible y ello es parte de la búsqueda del conocimiento propio, que es en definitiva una parte importante de la vida. Por eso, siempre animo a todos a rebuscar entre las cosas que le gusta hacer aparte de la música, para que encuentren una actividad complementaria. Puede que se halle en algo que les gustaba de pequeños: pintar, un deporte, el cine, la lectura, la escritura, el baile, etc... Creo que si nos sabemos escuchar, sentir, daremos con ello.
Desde pequeño me han gustado lo coches, siempre andaba con álbumes, con juguetes a escala 1/43, y he sido muy sensible al diseño. Simplemente con el tiempo he retomado la afición pero a escala 1/1. Este coche era el de mi padre cuando yo tenía 9 años y el primero que me compré en el 87, así que hay un vínculo emocional con el modelo. Ahora tengo uno desde hace casi 10 años. Me divierto siempre que puedo participando en concentraciones, foros, y con su mantenimiento. También es importante el aspecto social, las personas que conoces. Sus puntos de vista son muy interesantes y enriquecedores y no solo en el aspecto automovilístico. Todo ello redunda de una u otra manera en la música, todo está conectado. 
Tus próximos proyectos Felipe…
Pau Viguer Trio. Foto de Juanjo Ferrer
Actualmente estamos presentando varios nuevos proyectos como el CD “Al voltant de Mompou” de “Picazo, De Lera, Cucciardi Trío”, con el pianista Daniel Picazo y el contrabajista Diego de Lera, unos músicos con una extraordinaria sensibilidad. Se trata una visión personal y jazzística de la obra del compositor catalán en clave contemporánea. El proyecto tiene una acogida muy especial de público y crítica. Se puede encuadrar dentro de lo que se ha venido a llamar “Third Stream”, una tercera vía que reúne influencias del Jazz y la Clásica. Tenemos grandes esperanzas en este proyecto para esta temporada.
Al mismo tiempo estamos presentando el CD “Implosion” del trío del pianista Pau Viguer. Son temas originales en los que encontramos un ámbito abierto creativo. Una de las características que más me gusta de este proyecto es que no se estanca en una manera, arreglo o punto de vista, sino que a medida que se va elaborando y tocando en directo, va creciendo, mejorando, cambiando y tomando diferentes direcciones.
También me hallo inmerso en la temporada anual de Audiciones para escolares del Palau de la Música de Valencia.
Mi proyecto de futuro pasa por tener estabilidad dentro de los proyectos en los que ya estoy involucrado que nos permita continuar trabajando y desarrollando hasta sus últimas consecuencias la potencialidad de los mismos. Esto, en este momento, no es nada fácil.
Algún consejo a la hora de tocar con más músicos.

Creo que hay que tocar con swing si se toca Jazz, con duende si tocas flamenco, con sabor si haces música latina, con groove si haces Funk, etc... Es decir, conocer la característica de cada estilo, el caminar de cada uno. Por lo demás, hay que cuidar la dinámica, el tempo, el pulso, el sonido, los timbres y ¡no meterse por medio! y hacerlo con fluidez.
Escuchar, aunque parezca una obviedad, no lo es. Estar atento a lo que pasa musicalmente y estimular a que todos den lo mejor de sí mismos.
Pienso siempre en los músicos de New Orleans. Hay que disfrutar la música, es el paso previo para que todo suceda.
Creo que en definitiva se resume en tocar honestamente.

Sé que la entrada es larga, pero he preferido no hacerla en dos entregas ya que si no, perdería mucha coherencia.
Un saludo y hasta la próxima!!
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